Ampliar una Foto sin Perder Calidad
La IA aumenta la resolución 2-4 veces y devuelve la nitidez. El procesado se ejecuta en local, en nuestro propio hardware: tus fotos nunca van a la nube.
Cuándo ayuda el escalado
- Una foto de producto pequeña de 600×800, pero el marketplace pide al menos 1500×2000
- Una foto antigua de una cámara compacta o de los primeros iPhone
- Una captura de un documento o pantalla que necesitas imprimir
- Una foto de archivo de baja resolución
- Un recorte de un plano general que perdió detalle
Modos y escalas
Universal
Un modelo más potente, funciona mejor en producto, retrato y paisaje. El procesado tarda de 3 a 15 segundos según el tamaño. Úsalo por defecto.
Rápido
Un modelo ligero, de 5 a 7 veces más rápido. Ideal para capturas, esquemas e imágenes sencillas. En texturas complejas (pelaje, tejidos) queda por debajo del Universal.
x2 vs x4
x2 duplica la resolución y suele ser suficiente. x4 es para originales muy pequeños o impresión en gran formato. Una foto de más de 2000 píxeles se reduce antes a 2000, así que el resultado no supera los 4000 píxeles con x2 ni los 8000 con x4.
Cómo usarlo
- Arrastra una foto a la zona de subida
- Elige una escala (x2 por defecto) y un modo
- Haz clic en Ampliar
- En 2-15 segundos obtienes el resultado en JPG
Preguntas frecuentes
¿La IA inventa detalles que no existían?
En cierto sentido, sí. El modelo se entrena con pares de baja y alta resolución y predice cómo deberían verse los detalles. No son píxeles reales, sino una reconstrucción verosímil. Para impresión de catálogos y web es suficiente. Para usos forenses no es adecuado.
¿Puedo ampliar una cara o texto?
Para las caras funciona mejor la restauración de fotos, donde la IA está ajustada para el detalle facial. Para el texto los resultados varían: el texto impreso nítido va bien, la letra manuscrita o muy pequeña puede deformarse.
¿Qué límites de tamaño hay?
Entrada: hasta 25 MB, hasta 8000 píxeles en el lado mayor. Una foto de más de 2000 píxeles se reduce a 2000 antes de ampliarla. Salida: hasta 8000×8000.
¿Hay un límite diario de fotos?
Gratis: 5 fotos al día desde una misma dirección IP, y el contador es común para todas las herramientas con IA del sitio. Después puedes seguir de pago comprando un paquete de fotos. Para aclararlo: el archivo a tamaño completo y sin marca de agua es de pago y cuesta 2,99 € por foto. Con un paquete sale más barato: 0,15 € por foto en el paquete de 20. El número exacto de procesamientos gratis al día a fecha de hoy aparece en el bloque «Qué es gratis y qué es de pago» de esta página.
¿Cuál es el formato de salida?
JPG con calidad del 92%. Si necesitas PNG o TIFF, vuelve a guardarlo en el formato que quieras tras descargarlo.
¿Cuánto cuesta?
El procesamiento y la vista previa del resultado son gratis, y el archivo gratuito se descarga con marca de agua. Un archivo sin marca de agua cuesta 2,99 €, pago único, sin suscripción. Si tienes muchas fotos, sale mejor un paquete: 20 fotos por 3 €.
¿Cuántas fotos puedo hacer gratis?
Sin iniciar sesión puedes probarlo gratis cada día. Al iniciar sesión con tu correo tienes más procesamientos gratis. Cuando se acaben, la herramienta te ofrecerá iniciar sesión o comprar un paquete.
¿Dónde está mi archivo después de pagar?
Justo después del pago se abre una página con el botón de descarga. Si indicaste un correo al pagar, el archivo también llega por email. Guárdalo en 24 horas: después borramos las fotos. Si no se descarga, escríbenos por el chat y te lo enviamos a mano.
¿Cuánto tarda?
Normalmente de unos segundos a un minuto. Si hay muchas fotos procesándose, la tuya espera en cola y la herramienta vuelve a intentarlo sola. Mientras tanto, no cierres la página.
Si la IA no pudo con tu caso (desenfoque muy fuerte, un original destruido), deja una solicitud y la restauraremos a mano con un retocador profesional.
Cómo conseguir el mejor resultado
- Sube el mejor original que tengas. La ampliación construye el detalle a partir de lo que hay: el original de la cámara sale más limpio que una captura de pantalla o una imagen de mensajería.
- Recorta los márgenes antes de ampliar: cuanto menos espacio vacío, más capacidad del modelo se dedica al propio objeto.
- No amplíes lo que ya está ampliado. Una segunda pasada amplifica los artefactos de la primera.
- Un JPEG comprimido con bloques y halos conviene pasarlo antes por la restauración de fotos; si no, la ampliación agranda esos artefactos.
- Calcula el tamaño necesario de antemano. Para imprimir 20×30 cm bastan 2400×3600 px; los píxeles de más solo engordan el archivo.
Para fichas de producto amplía hasta lo que exige la plataforma, no más.
Qué se puede rescatar de verdad y qué no
El escalado no es una cura universal, y conviene marcar los límites desde el principio. Salen bien las tomas técnicamente correctas pero simplemente pequeñas: un encuadre nítido de 700×900, un recorte limpio, una vieja foto de producto sacada del archivo. Ahí el modelo trabaja con estructura real de la imagen y la prolonga de forma convincente.
Tres tipos de defecto se resisten. Primero, el movimiento: trepidación de la cámara o un sujeto en marcha. El desenfoque de movimiento borra la información de los bordes, así que ampliar solo agranda el emborronado. Segundo, el ruido fuerte de fotos nocturnas con el móvil. El modelo suele confundir el grano con textura y lo convierte en una textura ondulada de aspecto plástico. Tercero, un JPEG pequeño recomprimido varias veces, por ejemplo una imagen de 300×300 descargada de una app de mensajería. El bloqueo y los halos en los contornos ya están grabados en los píxeles, y el escalado los amplifica junto con el detalle.
Hay un caso intermedio: una foto enfocada pero algo blanda por óptica barata o un autofoco perezoso. Ahí el resultado suele ser digno, aunque la letra pequeña del envase y las costuras del tejido pueden deformarse. La regla práctica es simple: si ves el detalle en el original al 100%, el escalado lo agrandará y lo limpiará. Si el detalle no está, no hay de dónde sacarlo, y ampliar solo hace la pérdida más evidente.
Qué le ocurre a la foto al ampliarla
La ampliación clásica en un editor es interpolación: el programa calcula los píxeles intermedios promediando los vecinos. De ahí ese aspecto pastoso tan conocido: la imagen se hace mayor, pero no más nítida, porque no ha aparecido información nueva.
El escalado con redes neuronales funciona de otro modo. El modelo se entrena con pares de imágenes en las que el mismo objeto aparece en baja y en alta resolución. Ante una toma pequeña, predice una estructura verosímil: dónde debería ir un borde, dónde corresponde la textura de un tejido, dónde corre un degradado suave. Eso es reconstrucción, no recuperación de los datos originales, algo que conviene recordar si la imagen sirve como prueba o como base para medir con precisión.
Hay un efecto secundario importante: el modelo amplía con la misma honestidad la señal útil y la basura. El ruido se vuelve más grueso y visible, el bloqueo JPEG se convierte en manchas cuadradas en las zonas planas, y los halos que dejó un enfoque excesivo anterior se extienden en franjas claras y anchas. Por eso un original limpio, aunque sea pequeño, da mejor resultado que un archivo grande guardado de nuevo muchas veces. Si tras ampliar aparecen manchas antinaturales en la piel, el cielo o el plástico mate, el culpable no suele ser la escala, sino la calidad de compresión del archivo de partida.
Qué resolución pide cada tipo de trabajo
El tamaño objetivo lo marca el destino, no las ganas de hacerlo más grande. Fichas de producto: Amazon.es activa el zoom a partir de 1600 píxeles en el lado largo y rechaza las imágenes por debajo de 1000 píxeles, y una cifra de trabajo cómoda son 1500×2000 o más, si no la vista ampliada se ve blanda. En El Corte Inglés y en anuncios de Wallapop basta con 1200-1600 píxeles en el lado largo.
Web y redes: una cabecera de blog o un banner de escritorio piden 1600-2000 píxeles de ancho, y con las pantallas de alta densidad el margen no sobra. Para miniaturas e iconos normalmente no hace falta ampliar nada.
La impresión se mide de otra manera, por densidad. Para una impresión de calidad se asumen 300 ppp, así que una foto de 10×15 cm necesita unos 1200×1800 píxeles y una hoja A4 unos 2480×3508. Para un cartel o una lona que se miran a dos o tres metros bastan 100-150 ppp y la exigencia cae a la mitad o menos.
Una táctica sensata es reservar un 20-30% por encima del mínimo. Eso deja sitio para un recorte, un giro leve para nivelar el horizonte y la compresión final. Perseguir x4 donde sobra x2 no aporta nada: el archivo pesa más, el procesado tarda más y los artefactos se notan más.
Cómo obtener el mejor resultado posible
El mejor escalado es el que no hizo falta. Si la sesión aún está por delante, dispara con resolución de sobra y guarda los originales: el espacio en disco sale más barato que repetir la toma. Encuadra en cámara y no después, porque cada recorte agresivo son píxeles tirados a la basura.
Con archivos ya existentes valen unas reglas sencillas. Usa la versión más antigua que tengas del archivo, la que salió de la cámara, no la que pasó por una app de mensajería y un par de reenvíos. No amplíes la imagen en un editor antes de subirla, porque el modelo maneja mejor un original auténtico que uno ya interpolado.
El orden de las operaciones importa. Primero ampliar, luego corregir color y enfocar, y solo al final comprimir para el destino. Al revés, si enfocas primero, el escalado inflará los halos de los contornos en halos bien visibles. Comprimir al final tampoco es casual: cada nuevo guardado en JPEG añade artefactos, así que conviene hacerlo una sola vez, como paso final.
No intentes ganarlo todo en una pasada. Un x2 seguido de un enfoque manual cuidadoso casi siempre resulta más natural que un x4 directo. Y valora el resultado al 100%, no en una vista previa reducida donde cualquier artefacto pasa desapercibido.
Antes y después


