Comprimir Fotos Online
Reduce el peso de JPG, PNG y WebP de 3 a 5 veces sin pérdida visible de calidad. Procesado en nuestro servidor, tus fotos nunca van a la nube.
Qué ajuste elegir
Amazon y eBay
Los marketplaces permiten hasta 10 MB por foto, pero el peso óptimo real es de 300 a 800 KB. Más no aporta nada: un catálogo con imágenes pesadas carga lento. El ajuste reduce a 1500 px en el lado largo y JPG de calidad 85.
Etsy y Shopify
El límite son 25 MB, pero lo óptimo es de 200 a 500 KB. Ajuste: 1280 px, JPG 82.
Sitio web
Para blogs, portfolios y páginas con imágenes pesadas. 1920 px, JPG 82, optimizado para una carga rápida.
Email y mensajería
El ajuste más agresivo: 1280 px, JPG 75. Ideal para reenviar sin perder legibilidad.
Personalizado
Defines tú mismo el tamaño y la calidad máximos si quieres un control preciso.
Qué significa "sin perder calidad"
La compresión totalmente sin pérdida (lossless) suele dar una ganancia modesta (10-20%). En cambio, la compresión con pérdida y una calidad bien elegida (80-90 en JPG) reduce el peso de 3 a 5 veces sin que el ojo note la diferencia. Así trabaja justamente nuestra herramienta: equilibra el peso y la nitidez visual.
Cómo usarlo
- Arrastra una foto a la zona de subida
- Elige un ajuste o define los parámetros a mano
- Haz clic en Comprimir
- Obtén el archivo comprimido y verás el porcentaje de ahorro
Preguntas frecuentes
¿Puedo subir varios archivos a la vez?
Por ahora, de uno en uno. Para el procesado por lotes de catálogos de 50 a 200 fotos, escríbenos por el chat y haremos un procesado por lotes.
¿Se conservan los metadatos (EXIF)?
No, eliminamos todos los metadatos al comprimir: GPS, modelo de cámara, fecha de captura. Eso ahorra peso y protege la privacidad. Si necesitas conservar el EXIF, marca la casilla del widget.
¿Se puede comprimir un PNG con transparencia?
Sí. El PNG se comprime a PNG (lossless) y se conserva la transparencia. Si el PNG no tiene transparencia, puedes pasar la salida a JPG, que suele pesar de 5 a 10 veces menos.
¿Se admite WebP?
Sí, tanto de entrada como de salida. WebP suele pesar menos que JPG con la misma calidad. Lo recomendamos para webs, donde el soporte de los navegadores ya es casi total.
¿Límites?
Hasta 25 MB por archivo, 30 archivos por minuto por IP y 200 al día.
Herramientas relacionadas
- Preparar para un marketplace, redimensiona y recorta en una sola pasada
- HEIC a JPG, conversor de fotos de iPhone
- Ampliar una foto, reescalado con IA si tu original es demasiado pequeño
Qué formato elegir: JPEG, PNG, WebP o AVIF
El formato decide más que el control de calidad. Elegir mal el contenedor produce con facilidad un archivo cinco veces más pesado de lo necesario, y ningún ajuste de compresión lo arregla después.
- JPEG es la opción estándar para fotografías: degradados suaves, piel, tejido, metal. No admite transparencia. Una calidad de 80-85 cubre casi cualquier ficha de producto.
- PNG solo tiene sentido cuando necesitas transparencia o cuando la imagen se compone de rellenos planos y bordes duros: logotipos, iconos, esquemas, capturas de interfaz. Para una fotografía normal el PNG es excesivo y pesa de 5 a 10 veces más que un JPEG con el mismo resultado visual.
- WebP es el caballo de batalla de una web moderna. Pesa alrededor de un 25-35% menos que el JPEG con una calidad comparable, admite transparencia y sustituye a los dos formatos antiguos. El soporte de los navegadores es prácticamente total.
- AVIF es el más eficiente de los formatos extendidos: un 40-50% por debajo del JPEG y excelente en degradados y escenas oscuras. Codifica despacio, así que conviene para los recursos estáticos de la web más que para una exportación urgente del catálogo.
Caso aparte: la gráfica con texto, es decir, infografías, tablas de tallas o de composición incrustadas en la imagen. Las letras pequeñas son lo primero que estropea la compresión con pérdida y aparece un halo alrededor de los trazos. Usa PNG, JPEG de calidad 90-92 o WebP en modo sin pérdida.
Para los marketplaces, el JPEG sigue siendo la respuesta segura: Amazon.es y Wallapop lo aceptan sin discusión, mientras que el soporte de WebP y AVIF depende de la plataforma.
Cómo influye el peso de las imágenes en la velocidad y el posicionamiento
Las imágenes suelen suponer entre el 50 y el 70% del peso de una página, así que son ellas las que marcan su velocidad real. Google evalúa las páginas con las Core Web Vitals, y la métrica principal, el LCP, casi siempre se mide sobre la imagen más grande de la primera pantalla. Si esa foto pesa 2 MB, el LCP en una conexión móvil se va más allá de los 4 segundos y la página cae en el grupo de las lentas.
Pesos de referencia que conviene respetar:
- Miniatura del catálogo: 30-80 KB.
- Foto principal del producto, 1200-1500 px en el lado largo: 150-350 KB.
- Banner ancho o portada, 1920 px: 200-400 KB en JPEG, 120-250 KB en WebP.
- Página completa: menos de 1,5-2 MB de imágenes, incluyendo todo lo que hay por debajo del pliegue.
El marcado cuenta tanto como los bytes. Define los atributos width y height en cada imagen, o el diseño dará saltos mientras cargan las fotos y tu CLS subirá. A la imagen principal ponle fetchpriority="high" y nunca la cargues en diferido; al resto aplícale loading="lazy".
El peso de un archivo no es un factor de posicionamiento por sí mismo, pero la velocidad entra en la evaluación de la página y las señales de comportamiento empeoran de forma directa: cada segundo extra de espera eleva la tasa de rebote. En las fichas de producto eso se nota enseguida en la conversión.
Compresión por lotes del catálogo sin arruinar cientos de archivos
Cuando no son dos archivos sino doscientos, el objetivo cambia: ya no ajustas cada toma, necesitas un resultado predecible en toda la exportación.
- Un mismo ajuste para toda la serie. Un único preset para el catálogo entero: el mismo lado largo y la misma calidad. Las dimensiones dispares rompen la maqueta de la cuadrícula y obligan al navegador a recalcular el diseño.
- Control de calidad por muestreo. No revises todo. Coge las 5-7 tomas más difíciles: fondo oscuro, degradado suave, pelo, brillos de joyería, tejido de rayas finas. Si esas salen limpias, el resto de la serie también. Compara al 100% de zoom, nunca en una vista previa reducida.
- Vigila las zonas críticas. Mira los fondos planos, donde aparece el efecto de bloques, y los bordes de los objetos contrastados, donde asoma el halo. Si detectas alguno, sube 5 puntos la calidad y rehaz la serie desde los originales.
- Archivos ya recomprimidos. Volver a comprimir con pérdida acumula artefactos: cada pasada se suma a la anterior y no hay marcha atrás. Si has perdido los originales y trabajas con JPEG ya terminados, no bajes de calidad 85 ni vuelvas a reducir el tamaño. Lo mejor es recuperar los originales del archivo de la sesión y rehacerlo todo en una sola pasada.
Guarda siempre un archivo intacto de originales a máxima calidad. Los requisitos de las plataformas cambian, y rehacer una exportación desde el origen cuesta una hora, mientras que rehacerla desde copias recomprimidas es sencillamente imposible.
Bajar el peso de una imagen sin perder calidad visible
Comprimir una foto significa bajar su peso en kilobytes conservando el aspecto. No hay que confundirlo con descomprimir, que es lo contrario: recuperar el archivo original a partir de uno comprimido. Aquí el objetivo es que las imágenes pesen menos y la página cargue más rápido.
Con fotografías el formato JPEG a calidad 80 suele reducir el peso entre tres y cinco veces sin diferencia apreciable a simple vista. Por debajo de 60 empiezan a aparecer bloques en los degradados, sobre todo en cielos y sombras suaves.
Para fichas de producto, entre 300 y 500 KB por imagen es un punto razonable. Si necesita bajar más, reduzca primero las dimensiones en píxeles y comprima después: una imagen de 4000 px reescalada a 1500 px pierde peso sin tocar la calidad percibida.