Eliminar EXIF y metadatos de las fotos

Borramos el GPS, el modelo de cámara, la fecha de captura y todo el bloque de metadatos en un segundo. El procesado se realiza en nuestro servidor, tus archivos nunca van a la nube.

Eliminar los metadatos de una foto

Borramos el GPS, el modelo de cámara, la fecha de captura, el autor, el software de edición y todo el bloque de metadatos. La imagen sigue igual, solo que sin los datos privados.

    Borrando metadatos...
    ¡Listo!

      Qué es realmente el EXIF y por qué conviene borrarlo

      El EXIF (Exchangeable Image File Format) es un bloque de datos de servicio dentro del JPG que la cámara o el teléfono añade al hacer la foto. Puede contener mucha información personal:

      • Coordenadas GPS del lugar de la foto, con precisión de 5 metros
      • Modelo del dispositivo y número de serie
      • Fecha y hora exactas de la captura
      • Nombre del autor, si está configurado en la cámara
      • El software con el que se editó la foto
      • Parámetros de exposición, ISO, velocidad de obturación

      Cuando publicas una foto en una web, en una red social o se la envías a alguien, estos datos viajan con ella. La mayoría de las redes sociales ya borran el EXIF al subir, pero no todas. Tampoco todos los mensajeros. Ni las webs de anuncios. Mejor limpiarlo de antemano.

      Cuándo importa

      • Anuncios clasificados, sobre todo cuando la foto está hecha en casa
      • Avatares y fotos personales en servicios que apenas conoces
      • Fotos para documentos, informes, contratos
      • Cualquier publicación en la que no quieras revelar tu ubicación
      • Fotos de eventos infantiles, colegios, guarderías

      Qué conservamos y qué eliminamos

      Por defecto la herramienta borra todos los metadatos EXIF, IPTC y XMP. Opcionalmente puedes conservar el perfil de color ICC, necesario cuando la reproducción exacta del color importa para la edición posterior.

      Cómo usarlo

      1. Arrastra una foto a la zona de subida
      2. Si lo necesitas, marca «conservar el perfil ICC»
      3. Haz clic en Borrar
      4. Obtén un archivo sin metadatos, el tamaño suele bajar entre 50 y 200 KB

      Preguntas frecuentes

      ¿Se resentirá la calidad de la imagen?

      No, solo eliminamos los metadatos, no recomprimimos los píxeles. Si quieres reducir también el peso, usa la herramienta «comprimir foto».

      ¿Y con PNG y WebP?

      Los PNG y WebP también pueden llevar metadatos, y los limpiamos. La estructura del archivo se conserva (el formato de salida es el mismo que el de entrada).

      ¿Puedo ver qué había en el EXIF antes de limpiarlo?

      Tras la subida, la herramienta mostrará qué datos había en el archivo (GPS, cámara, fecha). Si quieres comprobarlo a mano, hay visores EXIF online, por ejemplo de Adobe o en Photoshop, File Info.

      ¿Límites?

      Hasta 25 MB, 30 archivos por minuto, 200 al día por IP.

      Herramientas relacionadas

      Qué se guarda realmente dentro del archivo

      Los metadatos viven en tres bloques distintos y hay que eliminar los tres. El EXIF lo escribe la cámara o el móvil: coordenadas, fecha y hora con precisión de segundos, marca y modelo del dispositivo, a veces el número de serie del cuerpo y del objetivo, la orientación, el flash, el balance de blancos. El IPTC viene del mundo editorial: titular, descripción, palabras clave, nombre del autor, ciudad y país, condiciones de licencia. El XMP lo añade el software gráfico: historial de ediciones, versión de Lightroom o Photoshop, identificador del documento y, a veces, la ruta de la carpeta en tu propio disco.

      Este último punto es el que más sorprende. En un bloque XMP es fácil encontrar una línea del tipo «D:\Sesiones\Cliente_Garcia\seleccion», así que un solo archivo revela cómo está organizado tu archivo y con quién trabajas. El número de serie de la cámara enlaza todas tus publicaciones: dos fotos subidas a plataformas distintas con nombres distintos llevan el mismo número de cuerpo, y eso ya vincula las cuentas.

      Merece mención aparte la miniatura incrustada en el EXIF. Es una copia reducida del encuadre que a veces sobrevive del original y no se actualiza tras el retoque. Hay casos documentados en los que una foto recortada o retocada delató el original justamente por esa miniatura.

      Privacidad: cómo el geotag revela la dirección

      La etiqueta GPS guarda latitud y longitud en grados, minutos y segundos, además de la altitud y la dirección hacia la que apuntaba el objetivo. Un receptor de móvil tiene una precisión de unos 3-10 metros, peor en interiores, pero el portal y muchas veces la planta siguen siendo identificables. Basta con pegar las coordenadas en cualquier mapa para obtener un punto sobre la imagen de satélite.

      Los escenarios de fuga son de lo más cotidiano. Un anuncio en Wallapop con el producto fotografiado en la cocina: el comprador descarga la imagen y conoce la dirección del vendedor antes de escribir. El porfolio de un fotógrafo con tomas hechas en casa de un cliente. El informe de obra de un instalador donde las fotos muestran no solo el edificio, sino el domicilio del propio operario, porque parte de las tomas se hicieron en su garaje. La foto de un niño junto al colegio, con fecha y coordenadas.

      También hay un ángulo comercial. Con una serie de fotos de producto un competidor localiza tu almacén, y las fechas de captura le dicen cuándo llegan los envíos. Amazon.es recomprime las imágenes de las fichas y ahí los metadatos suelen perderse, pero los originales van muchas veces directos al comprador o a un chat, y ahí el archivo viaja intacto. Bajo el RGPD, una foto geolocalizada de una persona identificable es un dato personal, así que limpiar antes de publicar también es la postura más cómoda en cumplimiento.

      Cuándo los metadatos sirven y no conviene borrarlos

      El borrado total no siempre es la decisión correcta. Si eres el autor y quieres reivindicar derechos, los campos IPTC Creator, Copyright Notice y Credit Line existen justo para eso. Muchos agregadores y bancos de imágenes los leen automáticamente, y en una disputa de autoría un copyright incrustado junto al RAW original funciona como prueba. No hay motivo para eliminar esos campos antes de enviar el trabajo a un banco o a una redacción, al contrario, conviene rellenarlos de antemano.

      El segundo caso es el perfil de color ICC. Técnicamente también es metadato, pero sin él el navegador asume sRGB, y una imagen tomada en Adobe RGB o ProPhoto se va hacia el lado apagado o directamente saturado. En una ficha de producto se nota al instante: el tono de un tejido o de un metal deja de coincidir con la pieza real. Por eso en nuestra herramienta el perfil tiene su propia casilla, márcala siempre que el archivo vaya a seguir editándose o a imprenta.

      El tercero es la orientación. La etiqueta Orientation indica al visor cómo girar la toma. Nosotros aplicamos el giro a los píxeles antes de borrar la etiqueta, así que nada acaba tumbado. Si eliminas el EXIF por otros medios, comprueba este punto en concreto: es la causa clásica de imágenes de catálogo que aparecen de lado.

      Limpieza masiva antes de subir el catálogo y verificación

      Cuando no manejas una foto sino una ficha con cuarenta ángulos, coloca la limpieza como último paso del flujo, después del retoque y del redimensionado. El orden es: seleccionar las tomas, editarlas, exportar al tamaño de destino, pasar la eliminación de metadatos y solo entonces subir. Si limpias antes de retocar, el editor volverá a escribir su bloque XMP al exportar y el trabajo se pierde.

      Lightroom y Capture One pueden excluir metadatos al exportar: en el diálogo de exportación elige la opción que conserva únicamente el copyright. Photoshop hace lo mismo con «Guardar para web» sin perfil ni metadatos. Nuestra herramienta cubre el caso en que los originales llegan de personas distintas y en estados distintos, que es la mayoría de los proyectos reales.

      No verifiques a ojo. Abre las propiedades del archivo en Windows, pestaña Detalles, y no debe quedar ni fecha de captura ni modelo de cámara. Más fiable es cualquier visor EXIF online o «Información de archivo» en Photoshop. Revisa dos o tres archivos del lote al azar y, si el tamaño ha bajado unos kilobytes apreciables, el bloque estaba ahí y se ha eliminado. La regla es sencilla: antes de publicar un catálogo, pasa la carpeta entera, no solo las tomas que te parecen sospechosas.

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